Se efectuaba la reunión de la Comisión Nacional de Concertación el martes 15 de diciembre del 2015, para continuar la negociación sobre Salario Mínimo y en la misma fecha los medios de comunicación registraron el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), sobre desarrollo humano y des igualdad. La información corrobora los planteamientos que la CUT ha estado realizando, respeto al comportamiento del modelo económico en el orden mundial, en América Latina y particularmente en Colombia. Todo para sustentar la propuesta de incremento de un 12% como línea base de recuperación de su poder adquisitivo ubicando al salario mínimo en un contexto de ingreso básico digno. El PNUD, establece una escala de valores a nivel global y continental sobre desarrollo humano, muy alto, alto, medio y bajo, ubicando a Colombia en una lista de 188 países y dentro de ella, en el lugar 98, en materia de desarrollo humano y en cuanto a equidad social se mantiene en el puesto 12 en el mundo y el 3 en América luego de Haití y Honduras por su mayor desigualdad del ingreso, en el 2015 en relación al 2014. Dijo el señor Fabrizio Hochschild, que el factor influyente para el precario crecimiento del desarrollo humano en Colombia obedece fundamentalmente a la desigualdad, a las altas tasas de desempleo, a la informalidad, a la vulnerabilidad de los empleos que los hacen precarios, limitado acceso a la seguridad social, a los servicios financieros, a la recreación y otros servicios que tienen un impacto positivo sobre el desarrollo humano. El informe del PNUD, al que me estoy refiriendo, además es una ratificación del también ya conocido coeficiente de Gini, que para 142 países incluyo a Colombia en la misma escala de calificación sobre desigualdad y pobreza. Lo anterior, no ha podido ser más oportuno para defender sin ambages el estudio que la CUT realizó con su equipo económico asesor, liderado por el profesor César Giraldo, por medio del cual se estableció la decisión de plantear el incremento del 12% al mínimo, en el entendido que la inflación proyectada para el 2015 estaría alrededor del 6,7%, la productividad se mantendría en un 1% por contribución de los trabajadores al producto nacional de acuerdo con la Ley 278 de 1996, a esto se agrega que el salario mínimo en los últimos años ha perdido 4,5 puntos porcentuales en la participación en el producto interno bruto (PIB), y no obstante lo anterior, el 12% es insuficiente, pues es mínima, una décima, la recuperación. Explica el estudio que la pérdida se debe a que en el ajuste del salario mínimo solo se ha tenido en cuenta una fracción del incremento de su productividad, lo que significó “una pérdida de 13% en el aumento salarial durante el Siglo XXI”. Los estudios de empleadores y gobierno, alegan que el 2015 no produjo productividad, pues su tendencia fue negativa, más sin embargo no explican, como la tendencia de crecimiento proyectado para el 2015 por el Ministerio de Hacienda y el Departamento Nacional de Planeación es del 3,5, con el innegable aporte de los trabajadores y nuevamente plantean otorgar menos salarios. Ello tiene una explicación, atender las demandas de la Organización para la Cooperación Económica de Desarrollo (OCDE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), porque finalmente es el capital trasnacional el mayor beneficiado con el empobrecimiento de los trabajadores, pues siempre al producto interno bruto, le restan las transferencias al exterior de ingresos que hace dicho capital, especial mente por el pago de intereses de la deuda y las utilidades que giran las multinacionales hacia el exterior.