Han transcurrido 130 años de las gestas de lucha y sacrificio del proletariado norteamericano que condujeron a la conquista de la jornada de 8 horas. Este 1º de Mayo, por lo que se muestra en el panorama internacional, nos lleva a señalar que serán necesarias nuevas jornadas de lucha y movilización en todas las naciones para reconquistar condiciones laborales que reivindiquen aquel logro centenario, y la mayoría de las que se obtuvieron posteriormente, hoy desaparecidas o menguadas, por la aplicación de la política de libre comercio y de globalización imperialista, que los poderes de las multinacionales, el capital financiero y las potencias aplican legal e ilegalmente para obtener la más grande acumulación de riqueza jamás vista: el 1% de la población mundial concentra más riquezas que el restante 99% (Banco credit Suisse, Oxfam internacional). Todo gracias a la sobreexplotación de la mano de obra. Las intervenciones militares de EE.UU. y de la Otan y los ejércitos mercenarios, vulneran la soberanía de distintas naciones y provocan guerras que destruyen las economías y provocan las dolorosas emigraciones. En Latinoamérica hay una clara ofensiva para debilitar y derrocar los gobiernos disidentes del Consenso de Washington y favo recer gobernantes de su preferencia. Localmente todos los gobiernos de la era neoliberal han legislado para favorecer la informalidad laboral y Juan Manuel Santos persiste y la profundiza. La expedición del decreto 583 del 8 de abril, con la firma del ministro Luis E. Garzón, legaliza todo tipo de tercerización laboral en las empresas públicas o privadas, solo con el cumplimiento de los de rechos laborales individuales por parte del intermediario, con lo cual el empresario o el Estado pueden tercerizar cualquier actividad, incluso si es misional y permanente. De 24 millones de trabajadores en población económicamente activa, solo cerca de 6 millones tiene alguna forma de contrato laboral en donde priman las diferentes formas de terceriza ción como las CTA, las SAS, las bolsas de empleo, la temporalidad, las ordenes de prestación de servicios y el contrato sindical, formas todas para impedir el contrato directo. El decreto vuelve inútiles las funciones de inspección, vigilancia y control de este Ministerio sobre los empre sarios. A ello se le agrega que más de 14 millones de trabajadores han sido arrojados al mundo de la informalidad y el desempleo víctimas de la destrucción del aparato productivo como consecuencia de las volu minosas importaciones. el magisterio, los estudiantes y los trabaja dores del Sena, son razones suficientes que impulsan las movilizaciones del 1° de Mayo por paz, soberanía, democracia y derechos de la población. Conmemoración en la que ratificamos el respaldo a las negociaciones de paz entre el gobierno y las guerrillas de las Farc y el ELN, así como el mecanismo de refrendación que se defina. El paro nacional del 17 de marzo logró gigantescas movilizaciones, la población colombiana expresó su inconformidad y rechazo a la política económica y social del gobierno de Santos. La exigencia de solución a los 15 puntos del Pliego Nacional presentado generó la más amplia unidad de los últimos años. Ante la grave situación del país y los nubarrones que se avecinan por lo anuncios del gobierno, el éxito del 17 de marzo es un gran aliciente para las futuras movilizaciones y paros que debemos pre parar. Que este 1° de Mayo se ratifique el ánimo de lucha y movilización que hemos observado. Al desolador panorama laboral se le suma la desaforada feria de los bienes del Estado a las multinacionales, este año comenzó con la venta de Isagén en una subasta de un solo oferente y en medio del repudio nacional, cosa que poco importó, pues el ministro Cárdenas a falta de razones dijo “se vende porque se vende y punto”. Están enlistadas Ecopetrol, ETB, Emcali, el Acueducto metropolitano de Bucaramanga y más de cien activos estatales.