En mayo de 1958, la Junta Militar de Gobierno convocó la “Comisión Nacional Investigadora de las Causas y Situaciones Presentes de la Violencia en el Territorio Nacional” con objeto de llevar a cabo un diagnóstico de las causas de la Violencia y proponer medidas para superarla, mediante planes de pacificación, asistencia social y rehabilitación. La “Investigadora”, como fue conocida en su época, dirigida por el exministro liberal y escritor, Otto Morales Benítez, tuvo una vida muy corta, de mayo de 1958 a enero de 1959, es decir, escasos nueve meses, y sus resultados no fueron satisfactorios.
Según los análisis del profesor Jefferson Jaramillo, un buen conocedor del tema, desde entonces se han constituido al menos doce comisiones similares2 concebidas como herramientas para contribuir a la superación de la violencia crónica que ha soportado el país, entre ellas la Comisión Nacional sobre la Violencia3 y el Centro Nacional de Memoria Histórica